EL CAMINO CORRECTO
¿Está pensando en cambiar de estilo de vida buscando salud y bienestar? Déjeme ayudarlo.
El ser humano está diseñado para el movimiento y las investigaciones cada vez muestran que muchos de nuestros órganos y sistemas se regulan y auto ajustan sus funciones bajo ambientes de actividad, es por esto, que en ocasiones el sólo volverse más activo mejora comportamientos metabólicos, gastrointestinales o endocrinos que se encontraban “desajustados”. La actividad física logra reducir el riesgo de morir en forma prematura por cualquier causa, el riesgo de mortalidad prematura de enfermedad cardiovascular (Infartos), el riesgo de desarrollar hipertensión arterial y el riesgo de desarrollar Cáncer de Colon y Diabetes. Logra reducir la tensión arterial en personas que ya sufren de hipertensión y reduce sentimientos de depresión y ansiedad; ayuda a controlar el peso corporal, ayuda al fortalecimiento y mantenimiento de huesos, articulaciones y músculos saludables, ayuda en el desarrollo de fuerza muscular y de agilidad mejorando su capacidad de movimiento y por lo tanto disminuyendo el riesgo de caídas y ayuda incrementar la sensación psicológica de Bienestar y la autoestima.
Es triste y decepcionante ver que la vida diaria nos lleve a preferir invertir en medicamentos para nuestras dolencias… en vez de pensar un poco más en nosotros mismos. Hoy cuidamos más y estamos más pendientes de nuestro carro o de nuestro celular que de nuestro propio cuerpo. ¡Es el momento de cambiar!, no es tan difícil como parece y yo sé cómo asesorarlo. ¡Ánimo!, ¡¡¡comience ya!!!.


La vida moderna, el automóvil, los electrodomésticos en general, los ascensores, las escaleras eléctricas, los controles remotos, los vidrios eléctricos, etc., nos han hecho sobrellevar las tareas cotidianas aumentando la comodidad general del ser humano, facilitando las tareas que ocupaban mucho de nuestro tiempo hace 20 o 30 años atrás, permitiéndonos tener algo más de tiempo libre para ocuparlo en tareas más trascendentales. Sin embargo, nos hemos dejado llevar por el exceso de comodidad y cada vez queremos hacer menos tareas. El ciudadano sueña hoy con poder realizar su trabajo, su estudio y su cotidianidad desde un escritorio cómodamente sentado en la silla de su cuarto de estudio y por momentos nos olvidamos de nuestras necesidades que como especie tenemos, descuidando nuestros espacios y habilidades sociales y nuestra propia biología. La vida entonces, se ha ido limitando al ser productivos, al obtener dinero, al invertir cada vez más de nuestro tiempo en trabajar para ese fin, haciendo que el amor, la familia, la cultura, la vida en sociedad y por supuesto la actividad física y el deporte pasen a niveles inferiores de importancia en nuestros escalafones de prioridades vitales. El ciudadano promedio hace 25 años gastaba entre 700 y 800 Kilocalorías diarias más de lo que gasta hoy en día (James WPT 1995). Hoy un escolar invierte más horas en televisión, internet y videojuegos que inclusive en horas de estudio, encontrándonos cada vez más frecuentemente con personas que sumando los minutos de actividad que realizan en la vida diaria no llegan a 5 o 10 minutos de actividad total en un día promedio. Este nivel de inactividad ha llevado a aumentar la frecuencia y severidad de patologías como la Obesidad, los problemas de colesterol, la hipertensión arterial, la diabetes y la enfermedad coronaria, entre otras, por lo que a nivel mundial el sedentarismo se convirtió en un problema grave de salud pública, y es por esto que es indispensable el tomar conciencia de la problemática para poder intervenir tanto individual como colectivamente en el estímulo de la actividad física cotidiana.